Dominio descriptivo vs. dominio de marca ¿cuál es mejor?

Elegir un nombre nunca es sencillo. Los nombres moldean nuestra identidad y determinan como nos perciben. En el caso de un negocio, el nombre de dominio es tan crucial para el éxito como el propio nombre de tu empresa.

Cuantas más opciones, más dificil resulta elegir; cuanto más nombres se encuentren disponibles, más nos costará decantarnos por uno de ellos. Una forma de simplificar cualquier elección compleja en dividirla en partes más sencillas. A la hora de encontrar el nombre de dominio adecuado para nuestro proyecto, una de las decisiones que deberemos tomar es registrar un dominio descriptivo o un dominio de marca.

Los dominios descriptivos – también conocidos como domininios genéricos – incluyen los nombres o palabras clave que describen aquello que ofrecemos (p.ej. blogdominios.com, alquilerdecoches.com o juegosdemesa.es) mientras que los dominios de marca son nombres formados por términos inventados (como Nestlé o Coca-Cola) o por palabras con un significado sin relación directa con lo que ofrecemos. En este segundo grupo se encuentran algunas de las marcas más reconocidas actualmente: Amazon, Apple, Google…

Dominios descriptivos, la ventaja de lo familiar

Cuando hablamos de marca, se utiliza con frecuencia la expresión “reconocimiento de marca”. Cuanto más popular o familiar es nuestra marca, mayor es el reconocimiento de marca.

Para un negocio, el reconocimiento de marca es importante porque influye en la confianza que transmitimos y, por lo tanto, en la probabilidad de que un usuario decida adquirir un producto o servicio en nuestro sitio web. Esto se debe a un proceso psicológico que provoca que tendamos a confiar más en aquello que nos resulta familiar. Es decir, cuando dudamos entre dos opciones, tenderemos a elegir aquella que nos “suena” más.

Una de las mayores fortalezas de los dominios genéricos es precisamente que generan “reconocimiento instantáneo”: al estar formado por palabras que utilizamos habitualmente, un dominio resulta automáticamente familiar incluso antes de promocionar la marca. La consecuencia directa es que los dominios descriptivos tienden a conseguir un porcentaje más alto de compras (siempre que el sitio web inspire confianza).

Otra gran ventaja de los dominios descriptivos es que son muy fáciles de recordar. A la hora de elegir un producto o servicio en Internet, casi todos comparamos varias opciones. Si nuestra oferta es competitiva, que un cliente potencial recuerde como encontrarnos tiene un gran valor: un cliente que regresa a nuestra web siempre tiene más probabilidades de elegir nuestra oferta.

Dominios de marca, la fortaleza de una identidad propia

Los dominios descriptivos tienen un talón de Aquiles: es muy difícil otorgarles una identidad de marca. Un dominio genérico siempre hace referencia a aquello que describe y por eso carece de una individualidad que, en algunos sectores, es esencial para diferenciarse de nuestra competencia. Un ejemplo muy claro es el de Apple: hablar de un Mac o un iPhone nos transmite una idea muy definida y muy distinta a la que obtendríamos si Apple hubiera decidido llamar a sus productos “OrdenadorPersonal” o “TeléfonoInteligente”.

Construir una marca consiste en dotar a unos productos o una empresa de una personalidad reconocible y con la que nos podamos identificar. Volviendo al caso de Apple, la marca ha conseguido que muchos usuarios integren sus productos como parte de la expresión de su propia identidad y con ello ha conseguido una enorme fidelidad entre sus clientes.

Un dominio de marca nos ofrece aquello de lo que carecen los dominios descriptivos: una identidad definida en nuestro mercado. La identidad es precisamente la clave que nos permitirá obtener un mayor margen por aquello que ofrecemos. Las grandes marcas lo saben muy bien y por eso cobran, no por lo que un producto es, sino por lo que significa.

Posicionar un dominio de marca requiere obviamente mucho más trabajo y nos obliga a realizar una inversión en promoción y publicidad desde el principio para alcanzar a nuestros usuarios. Por otra parte, esto puede tener beneficios a largo plazo incluso en el posicionamiento en buscadores ya que a Google (y otros buscadores) le gusta que inviertas en tu sitio web ya que con ello demuestras implicación y envías una señal clara de que tu sitio es legítimo y confiable.

Conclusiones: un dominio adecuado para cada negocio

Un dominio descriptivo ofrece confianza y visibilidad con un esfuerzo mucho menor que un dominio de marca. Por otra parte, los dominios de marca nos ofrecen unas posibilidades de desarrollo de nuestra identidad prácticamente inalcanzables para un dominio genérico.

La elección de una opción u otra depende de nuestro negocio: si nos movemos en un sector donde la marca no es importante (p.ej tornillos) o bien tenemos un negocio de pequeño o mediano tamaño, un dominio genérico con un flujo constante de clientes potenciales supone una gran ventaja. Además, en el caso de que nuestro negocio crezca siempre podemos utilizar la visibilidad y base de clientes que hemos creado para lanzar una nueva marca.

En cambio, si nuestro objetivo es diferenciarnos de la competencia o incrementar nuestro valor de producto, un dominio de marca es absolutamente la mejor opción.

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